Las mantas son unos de los animales marinos que más atraen a millones de buceadores. Estos increíbles pelágicos habitan en numerosos puntos de nuestros océanos y son muchos los submarinistas que organizan sus viajes de buceo a destinos como Maldivas, Revillagigedo o Nabucco para tener la oportunidad de verlas danzar mientras se alimentan.

En Maldivas, por ejemplo, existen inmersiones de buceo destinadas a observar cómo se desparasitan en las estaciones de limpieza. Acuden de forma regular y se mantienen estáticas durante unos minutos. En este tiempo, unos pequeños peces conocidos como limpiadores (y que pertenecen a la familia de los lábridos) se encargan de quitar restos de piel muerta así como retirar pequeños organismos que cubren el sensible tejido de su piel y que pueden ocasionar heridas.